martes, octubre 07, 2008

Borradores

Este mes se planto el ruido en mi cabeza y me ha adormecido las neuronas y los sentidos. Creo que esta es la razón por la que tengo mas borradores que entradas publicadas. A veces a uno le llena la cabeza de bruma y ante la incapacidad de ver, sobreviene la reflexión.



72 horas
Thursdar September 30, 2008 - 05:22am


"La vida del hombre es una larga marcha a través de la noche, rodeado de enemigos invisibles, torturado por el cansancio y el dolor, hacia una meta que pocos pueden esperar alcanzar, y donde nadie puede detenerse mucho tiempo."

Bertrand Russell, Misticismo y lógica



Dios, han pasado tantas cosas estos últimos días y por algún motivo bizarro mi vida funciona, no tengo idea de como carajo pero funciona. Ciertamente me resultaba imposible llegar pronto a un estado, si no bien de felicidad al menos si de estabilidad, creo que todo sucedió tan pronto y tan repentino que no tuve el tiempo de digerirlo.

En los últimos tres días la muerte ha pasado por mi puerta de muy distintas formas, como camino esquivado, verdad rechazada , incluso solo como un reflejo compartido y distorsionado. Estuve expuesta a tan distintas formas esta semana que comienzo a pensar que tengo un poco impregnado ese olor.Siempre le he temido a la idea de que toda una existencia pudiera resumirse a un solo instante previo a un rotundo final, el colapsamiento de tejidos magistralmente creados por un montón de diminutas deidades llamadas células, átomos, quark, whatever; y con ello la intrínseca vida/alma generada a partir de la magia del cosmo. No sé, se me hace algo tan imponente que ese hecho sea inevitable en el sentido universal de la palabra, que ese espacio, tu espacio que fue el eje rector de una vida desaparezca en la unidad más mínima del tiempo. Sinceramente lo respeto pero me aterra. Creo que de este sentimiento primitivo es como surgió la necesidad de generarnos deidades que puedan llenar estos enormes huecos de existencialismo y fatalismo, finalmente son recursos sociales que democratizan el derecho por sentir que al disolverse el contenedor, el contenido habrá dejado una huella significativa en el mundo

Tenía años de no asistir a un funeral y sigo pensando que realmente no se le reza al alma del difunto para guiar y garantizar su espacio en el orden celestial, mas bien se reza a si mismo para convencerse de que la vida no puede ser tan efímera, lanzar plegarias para tratar de entender la vida sólo significa a través de la muerte.

Yo me encontraba sumergida en un profundo sueño cuando dormitando escuché llorar a mi mamá en el comedor. Aún dormida comprendí que después de meses de agonía mi bisabuela por fin había fallecido. No fue una noticia que me entristeciera, mas bien sentí alivio. Mi bisabuela fue una persona con la que no tuve el placer de convivir una gran parte de mi vida, sin embargo me inspiraba un gran respeto como la mujer fuerte y dura que sobrevivió a la revolución del país, una pobreza lastimera, a un esposo alcohólico y el educar a 8 hijos sola. Era triste ver a esa mujer enorme que inspiraba tanto respeto reducida a la mitad de su tamaño, totalmente débil pero terca y necia como siempre, defendiendo su autoridad y jerarquía en el árbol familiar.

Llevaba casi medio año sufriendo de la decadencia de todos sus órganos y atada a la vida por un maldito marcapasos, dos enfermeras sin vocación que la regresaban a la vida cada ves que su cuerpo colapsaba en “la comodidad de su casa” y una familia entera que estaba convencida de que prolongar su vida era los mas ético y humano. Cada ves que se ahogaba o sus pulmones y corazón se paralizaban ,todo mundo corría a llenarla de agujas, oxígeno y terror.

En este punto me pregunto: ¿Qué demonios es ético?. Comprendo los postulados básicos acerca de normas que regulen la convivencia, pero ¿que hay sobre morir humanamente?, ¿hasta que punto es ético aferrar la vida de alguién quien ha decidido y entendido el final? A mi parecer es cuestionable lo ético de forzar una vida para que vuelva a experimentar su agonía y la incidencia de los intereses personales de quienes se mantienen en vida.