Siento que tengo que escribir acerca de lo que paso ayer pero no sé como hacerlo. Cómo hacer para que este asunto no se convierta en una realidad que supere mi capacidad de mentir y de sentir...
No es una buena práctica atentar contra tus cimientos, es como ponerte la soga, tirar de gatillo y lanzarte puñaladas. Me gusta reafirmar mis convicciones mientras discuto y refuto cualquier cosa que se me pare de frente retadora -a veces lo hago incluso en soledad mirando el techo de noche o mientras tomo un baño- pero no suelo repetirme una verdad mil veces y después ante una provocación abandonar mi punto de equilibrio y saltar a la incongruencia. Aunque a veces doy la impresión de ser una persona caótica e impredecible, todo tiene lógica para mi, me vale madres si para los demás no pero mientras yo encuentre un argumento, una justificación cualquier indicio inverosímil es suficiente motivo para crear verdades, dotarme de símbolos y significarme en mi mundo. En ello radica mi caos.
Pero en este momento me encuentro buscando hacia atrás, en el punto que mi estructura semiótica sufrió una fisura y no pude notarla a tiempo para darle mantenimiento. Tambaleo y como una máquina a la que se le pregunta ¿qué es el amor?, sufro de una colisión de variables y procesos imposibles alterando mi sistema y mandándome al corto circuito.
Es raro porque no ha cambiado en lo absoluto lo que siento, sigue siendo tan o mas fuerte como antes; es raro porque no sé como enfrentarlo. No se como afrontar el hecho de que falle en mi lista de “Yo nunca haré” y no porque no fuera realmente capaz de no hacerlo (vále chico! Si quiero lo hago), no porque opte por reprimir racionalmente mis instintos y emociones, si no porque he golpeado severamente mi ego, mi capacidad de elegir y decidir. No hay motivo atrás. No hay nada valido, no hay justificación. Las variables no tienen lógica. No tienen nada que me suela decir para inventarme un orden que no existe… No puedo decirme que no lo he disfrutado porque hablando de sentidos aquellos disfrutaron ampliamente, quizá como el lo dijo es algo nuevo y por eso no hay nada atrás y me encuentro ante una forma radical de mostrar cariño; pero no estoy de acuerdo en demostrar afecto de la misma forma en que se tiene reservada para alguien más. Alguien a quien amas y te comparte su realidad.
No quiero incluir esta faceta en uno mas de mis personajes porque hay un punto en que los secretos pueden ser insostenibles, tu vida no calza con esta dicotomía de deber ser y querer ser y este acto no es de mi estilo. Ahora no intentaré resolver nada, ¿será suficiente autoindulgencia compadecerme y burlarme de mi misma? decir la verdad sería el acto mas estúpidamente heroico en este momento. A veces no decimos las cosas importantes no porque no se quiera, si no porque no se puede, y no poder viene siendo lo mismo que la incapacidad personal de ser valiente.